Universi Terrarum Orbis Architectonis Ad Gloriam Ingentis

MIPH: Gran Canciller

IIPPHH: Cancilleres

IIPPHH: Embajadores

IPH: Embajador por el Paraguay y Coordinador Ejecutivo del Congreso.

IIPPHH y QQHH en su respectivos grados y responsabilidades. 

Quiero saludar a todas y todos en este momento muy especial para la Unión Masónica Mundial de Soberanos Grandes Inspectores Generales porque marca la consolidación institucional de un proceso de creación de un proyecto que surgió con la propuesta del MIPH Daniel Pérez, hoy en Oriente Eterno.

Quién tendrá un homenaje en este Congreso,  pero ya dejó el saludo a toda su familia y queridas y queridos hermanos de su Oriente.

Unir lo disperso es la labor operativa del grado que trabajamos, y ese es el objetivo de la Unión Masónica Mundial. 

Queremos generar un espacio que nos vuelva a articular y unir como cadena de unión universal para una sociedad más justa, más Igualitaria, más libre, más solidaria. Esencialmente humana.

Para ello, es imprescindible propiciar los marcos de diálogo, de reflexión y de formación de todas y todos sus miembros, para fortalecer esa labor.

Desde su surgimiento, la Unión Masónica Mundial estableció lineamientos básicos para funcionamiento. De ahí en más, desarrolló conferencias de formación, un espacio virtual de difusión y un esquema de comunicación que permitió sostener el vínculo de más de 150 miembros de 25 países.

Hoy, cumplimos el sueño de realizar nuestro Congreso Mundial, que consolida los primeros pasos dados. Merece una batería de júbilo.

Tuvimos un primer transitar de turbulencias y segundo caminar con dificultades que se fueron sorteando. Esperamos que este tercer momento sea de andar sereno, tal como ese inicio del Aprendíz y que hoy nos compromete en la eternidad.

Tengo el honor de haber recibido la confianza de los Embajadores nacionales, quienes expresaron el apoyo de los IIyPPHH de cada país, para llevar adelante un Plan de Trabajo propuesto, cuyo primeros puntos comienzan a plasmarse con éste Congreso, cuya realización era su principal objetivo.

A su vez, daremos aquí un gran paso en establecer un nuevo Estatuto, que nos provee de herramientas institucionales para seguir cincelando este Templo en construcción.

Espero ser un momento fortuito de una era interminable. Dejando el legado de los primeros pasos, esos que damos antes de los tres golpes sobre la piedra bruta, para que próximas generaciones, que en décadas o, porqué no?, en siglos, vean los aciertos y errores que hayamos cometido de un legado recibido.

Tenemos la responsabilidad de seguir aportando a la reflexión humana, en este momento crítico que le toca vivir. No desde paradigmas rígidos y cerrados, sino desde el aporte de diversas cosmovisiones, que creativamente nos permita superar la tempestad.

Y aquí es necesario comprometerse a una labor que sostenga la defensa de la igualdad humana, frente a las injusticias de la desigualdad del poder que restringue la libertad de la humanidad. 

En ese camino, desde las diferentes miradas, concepciones y posiciones, debemos propiciar el constante diálogo con respeto para encaminar a una sociedad que pueda superarse a sí misma. Es una desafío que tenemos como Soberanos Grandes Inspectores Generales como suma a nuestra tradición Masónica.

Tal como lo señalan las Constituciones de Federico de 1762 y 1786, reafirmada en la Declaración de Ginebra de 2005, especialmente del artículo II, que nos da la «misión y peculiar deber el instruir e ilustrar a los hermanos; conservar entre ellos la Caridad, la Unión y el amor Fraternal, y dedicarse, por último, y en todas partes, a ejercitar la paz y la misericordia».

Por eso, la masonería será la defensa de la justicia, de la igualdad de género, del ambiente, de la paz, de la República, de la Democracia, de la autonomía de los pueblos, de la diversidad religiosa, de la diversidad cultural, del amor al prójimo; o no será.

Siempre con la convicción indeclinable que el Rito Escocés Antiguo y Aceptado busca incesantemente la Verdad y la Justicia a la luz del conocimiento, el respeto de los DDHH y de los principios de Igualdad, Libertad y Solidaridad Humana.

Así, en nuestos Estatutos sostenemos y reafirmamos la defensa de los derechos de todas la humanidad en sus diferentes condiciones, de las culturas ancestrales, del fomento de la libertad de conciencia y la laicidad. 

Por eso, enfatizamos la incorporación de toda persona sin distinción de género a los altos grados filosóficos y el rol de la educación integral y solidaria como la manera más idónea para la formación de una ciudadanía libre, responsable y comprometida con su sociedad.

Así, seguiremos el propósito de promover la mayor colaboración entre masones de todos los Orientes, Ritos y Organizaciones, paso enfocar hacia el fortalecimiento de la unidad de la Orden Masónica, fomentando la integración progresiva de los pueblos y países de los continentes, abrazando a la humanidad entera en la coherencia con nuestros ideales universalistas.

Porque ratificamos el carácter de progreso de la masonería, que tiene asimismo por objeto «la Unión, la Felicidad, y el Bienestar de la Familia Humana en General y de cada persona en particular. Y debe, pues, trabajar con confianza y energía y hacer incesantes esfuerzos por conseguir esos objetos, únicos que reconocen dignos de ella»

Por eso, dejamos claro que la Unión Masónica Mundial de Soberanos Grandes Inspectores Generales no es un organismo dónde se legitiman o legalizan organizaciones, ni se acreditan funcionamientos espurios. Por el contrario, constituimos un espacio abierto de expresión de organizaciones y tendencias fraternas que han sido marginadas históricamente en otros contextos.

Queremos ser un espacio superar o que aporte a ello siempre en una apertura a la alianza entre organizaciones y eslabones de ésta Cadena Universal que nos propusimos articular. 

Quiero agradecer a todas y todos los IIyPPHH que iniciamos este camino. Tanto al IPH Eduardo Pujol y a la actual Secretaria IPH Veronica Bastón. Al Gran Canciller Richard Marty, a las y los Cancilleres y Embajadores, a las y los IIyPPHH, en especial a los de mí país, quienes siempre confiaron y me apoyan en ésta responsabilidad. Por último felicitar al Embajador de Paraguay y a todas las y los Queridos Hermanos que se pusieron al hombro la realización de éste Congreso.

Así, celebro este momentos histórico, sublime, dónde comenzamos a transitar un futuro digno de vivir.

Deus Meunque Jus

Un triple abrazo fraternal.

Richard Da Silva 3° 9° 33°

Director Ejecutivo

Por umm

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